MODIFICACIONES EN MATERIA DEL SISTEMA DE LIQUIDACIÓN DE CUOTAS DE SEGURIDAD SOCIAL

MODIFICACIONES EN MATERIA DEL SISTEMA DE LIQUIDACIÓN DE CUOTAS DE SEGURIDAD SOCIAL

En el BOE del 27 de diciembre de 2014 se ha publicado la Ley 34/2014, de 26 de diciembre, por la que se produce una modificación del régimen de liquidación y recaudación de la Seguridad Social, así como una modificación del régimen sancionador en esta materia.

EL NUEVO SISTEMA DE LIQUIDACIÓN DIRECTA

 
La principal novedad de esta ley es la creación del sistema de liquidación directa por parte de la Seguridad Social, por trabajador, en base a los datos de que ella disponga y los proporcionados por la empresa y otros terceros (como otras Administraciones públicas).

 

Esta competencia será de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), que aumenta así el ámbito de la misma, sumándose a la competencia en la gestión recaudatoria y de recaudación conjunta.

 

Se establecen así tres tipos de sistemas para la cotización:

 

  1. Autoliquidación: el régimen actual, en el que el empresario o sujeto responsable realiza el cálculo de la liquidación y el posterior pago de la misma. Se mantiene simultáneamente con la incorporación del nuevo sistema, y previsiblemente desaparecerá en el momento en que la liquidación por parte de la TGSS se haya generalizado.

 

  1. Liquidación directa por parte de la TGSS: la Tesorería calcula las cuotas de cotización de cada trabajador, en función de los tipos de cotización y los datos de que ella misma disponga, así como de aquellos que deban ser aportados por el empresario o por otros organismos.

 

  1. Liquidación simplificada: se mantiene también este sistema, en los mismos términos que existe actualmente, para los trabajadores por cuenta propia y aquellos en regímenes o situaciones especiales.

 

Sin embargo, al ser una modificación del sistema “de gran envergadura”, tal como establece la Exposición de Motivos de la ley, se necesita una modificación en la infraestructura de la propia Seguridad Social, adoptando medios telemáticos y empleando las nuevas tecnologías. Es por ello que la implantación de este nuevo sistema va a ser progresivo, de forma que hasta que se comunique al empresario la resolución por la haya sido incorporado al sistema de liquidación directa, debe continuar realizando las autoliquidaciones como hasta ahora (Disp. Final 2ª). Además, es necesario esperar al futuro desarrollo reglamentario de la ley, que especificará el procedimiento de ingreso en el nuevo sistema.

 

Una vez incluido en el nuevo sistema, para que la TGSS lleve a cabo la liquidación de las cuotas, el empresario está obligado a:

 

  • Solicitar a la TGSS el cálculo de la liquidación de cuotas correspondiente a cada trabajador de la empresa, entre el primero y el penúltimo día del plazo reglamentario de ingreso.

 

  • Transmitir al Servicio Común los datos necesarios para dicho cálculo.

 

  • Que los trabajadores figuren en alta en el período de liquidación, de modo que la TGSS no procede a la liquidación directa de los trabajadores que no figuren en alta en el período señalado, aunque el sujeto responsable hubiese facilitado sus datos.

 

El sistema de pago también se modifica con el sistema de liquidación directa, ya que no es el empresario el que efectúa el pago, sino que el ingreso de las cuotas se hará mediante cargo en cuenta o por pago electrónico.

 

Los recargos se mantienen, peor modificándose el hecho que los provoca, que deja de ser el incumplimiento de la obligación de presentación de los documentos de cotización dentro del plazo reglamentario, para pasar a ser el incumplimiento de la solicitud de liquidación directa y la aportación de los datos necesarios para la misma.

 

 

MODIFICACIÓN EN EL RÉGIMEN DE INFRACCIONES Y SANCIONES

 

Se adecúa el régimen de infracciones y sanciones a las previsiones del sistema de liquidación directa, especialmente en relación a los deberes de información y aportación de datos por parte del empresario.

 

Se añade un criterio de graduación de las sanciones, por el que “en todo caso, se impondrá la sanción en su grado máximo, cualquiera que fuera la cantidad no ingresada, cuando el sujeto responsable hubiera cotizado en cuantía inferior a la debida mediante la ocultación o falsedad de las declaraciones o datos que tenga obligación de facilitar a la Seguridad Social”.