¿Qué sucede en el supuesto de la doble inmatriculación de una misma finca cuyo dispar curso transmisivo da lugar a una inscripción de un tercero del artículo 34 de la Ley Hipotecaria?

¿Qué sucede en el supuesto de la doble inmatriculación de una misma finca cuyo dispar curso transmisivo da lugar a una inscripción de un tercero del artículo 34 de la Ley Hipotecaria?

El pasado 19 de Mayo de 2015 el Tribunal Supremo unificó doctrina acerca de este asunto partiendo del caso en el que los demandantes ejercitaron acción declarativa de propiedad de una finca que habían adquirido a través de la herencia de su padre, frente a la sociedad demandada que había adquirido el 50% de la propiedad de la finca mencionada antes, por medio de escritura de permuta.

En primera Instancia, el Juzgado declaró el dominio del 50% proindiviso de la finca a favor del padre de los demandantes y declaró el dominio del otro 50% proindiviso de la referida finca a favor de la demandada.

La sentencia del Juzgado fue revocada por la Audiencia Provincial y declaró que los actores poseían mejor derecho que la demandada sobre la propiedad de la finca.

La sociedad demandada interpone recurso de casación ante el Tribunal Supremo, el cual admite, casa la sentencia recurrida y confirma la dictada por el Juzgado de Primera Instancia.

La Sala dictamina que solo la sociedad demandada posee la condición de tercero que se regula en el artículo 34 de la Ley Hipotecaria, dado que cumple con los requisitos legales para ser el protegido por la fe pública registral, sin que el título que ostenta la parte actora cumpla con esos requisitos dado que la causa adquisitiva del título no se encuentra fundada en un título oneroso, sino en un título sucesorio dado por la herencia del padre de la parte actora, a mayor abundamiento señala la sala que la adquisición del inmueble por los hijos del causante no se realizó conforme a la disposición de un previo título inscrito de la finca, sino que se articuló, a su vez por sucesión, mediante la inscripción de dicha finca a favor de su padre, a través de la vía del art. 205 LH, dando lugar esta inscripción al supuesto de la doble inmatriculación de la finca

Tras esta exposición el Tribunal determina el alcance de la doctrina acerca de la neutralización recíproca de los principios registrales en los supuestos de doble inmatriculación de la finca señalando que dicha doctrina no pueda ser aplicada de un modo absoluto o dogmático, esto es, como condicionante «ab initio» (desde el inicio) de la vigencia del propio principio de la fe pública registral, sino sólo en atención a las limitaciones que presente su desarrollo lógico-jurídico en el curso o recurrido que se proyecte, de acuerdo con las circunstancias y datos registrales del caso objeto de examen. Cuestión que, entre otros extremos, podrá llevar a que en determinados casos su recorrido resulte agotada cuando la doble inmatriculación dé lugar a la confrontación de varios titulares registrales que ostenten la condición de tercero de acuerdo con lo dispuesto en el art. 34 LH. Pero igualmente, su curso o recorrido no quedará agotado en aquellos supuestos, como el de autos, en donde la doble inmatriculación dé lugar a la confrontación de un titular registral frente a otro que ostente la condición de tercero hipotecario, resultando preferido éste último.