ÚLTIMA JURISPRUDENCIA EN MATERIA DE FIJACIÓN DE PENSIÓN DE ALIMENTOS

ÚLTIMA JURISPRUDENCIA EN MATERIA DE FIJACIÓN DE PENSIÓN DE ALIMENTOS

El pasado día 2 de Marzo de 2015, por el Tribunal Supremo se dictó una sentencia en sede de Recurso número 735/2014, siendo ponente el Excmo. Sr. D. José Antonio Seijas Quintana donde por el Alto Tribunal se estima adecuada la suspensión temporal de la pensión de alimentos acordada por la Audiencia Provincial de Cádiz, al encontrarse el obligado al pago en una situación de absoluta insolvencia.

 

La obligación legal que pesa sobre los progenitores, está basada en el principio de solidaridad familiar y que tiene un fundamento constitucional en el art. 39.1 y 3 CE. En consecuencia se diferenciará jurídicamente si el hijo es menor o no, pues siendo menores lo que en realidad existe es una realidad de deber inherente a la filiación.

 

Ante una situación de dificultad económica habrá de examinarse cada caso y ver si la Sala ha vulnerado el art. 146 CC; En efecto, lo normal es fijar la cuantía en proporción a los medios de quien la da o a las necesidades de quien la recibe, criterio que no quiere decir que aquellos que estén obligados a prestar alimentos no puedan hacerlo por carecer absolutamente de recursos económicos.

 

Así pues la citada sentencia, recoge en su fundamento jurídico segundo que la falta de medios determina otro mínimo vital, cuyas necesidades, son cubiertas por aquellas personas que están obligados a hacerlo, conforme a los artículos 142 y ss del CC, si bien se ha de tener en cuenta que esta obligación cesa “Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia”

 

Estamos, pues, ante un escenario de pobreza absoluta que exigiría desarrollar aquellas acciones que resulten necesarias para asegurar el cumplimiento del mandato constitucional expresado en el mencionado art.39 CE y que permita proveer a los hijos de las presentes y futuras necesidades alimenticias hasta que se procure una solución al problema por parte de quienes están obligados a ofrecerla, lo cual resulta novedoso atendiendo a la Jurisprudencia existente hasta la fecha en la que, ante situaciones de necesidad por el obligado, optaba por fijar un mínimo de subsistencia, sin que cesara la obligación de pago de los alimentos.